Resiliencia en nuestros adultos mayores

Cada vez con más frecuencia en la televisión o en la radio, y sobretodo en estos momentos de confinamiento en casa oímos una palabra que a muchos les suena a nueva: Resiliencia. ¿Y esto qué es? Como son muchos los que nos han preguntado, cuidadores, usuarios del servicio de ayuda a domicilio, pues hemos decidido hablar un poco de este concepto y de su significado.

¿Qué quiere decir esta palabra? Bueno su significado es amplio pero lo que viene a decir es que se trata de la habilidad para adaptarse positivamente a las situaciones de adversidad; “ah, echarle narices a la vida” me contestó una vez un abuelo con una sonrisa, y la verdad, después de reírme por el comentario y el tono jocoso con el que lo dijo, se me quedó grabada esa definición tan pragmática.

Cuando lo imposible deja de serlo

Este concepto no es algo propio sólo de una etapa de la vida, sino que se encuentra presente en todas y cada una de ellas. Lo cual no nos garantiza que si poseemos esa capacidad en la adolescencia la conservemos hasta la ancianidad. También este dato nos indica que se puede adquirir y seguir trabajando con ella en cada momento del desarrollo humano; donde siempre nos encontraremos riesgos, amenazas, dificultades, oportunidades, recursos, situaciones que, en definitiva, requieren de procesos de adaptación, de procesos resilentes.

En el proceso de vejez podríamos decir que la resiliencia consiste en el proceso mediante el cual las personas realizan una integración positiva, a pesar de las dificultades y limitaciones que se producen y alcanzan el final de la vida consciente de sí mismas, con bienestar emocional, satisfechas con su vida. Inclusive podríamos afirmar que esto afecta de forma positiva a su estado emocional, lo cual nos lleva a cómo las emociones influyen en la longevidad y calidad de vida que hemos comentado en otros artículos.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra resiliencia?

Pues las respuestas podríamos enumerarlas, sin que el orden interfiera en su aplicación, y adaptarla a la situación actual que tenemos:

  • Aceptación de la situación, supone el primer paso casi siempre. Negar lo que ya es obvio sólo lleva a una pérdida de tiempo y huir de la realidad que nos pertenece
  • Apoyo mutuo: saber pedirlo y aceptarlo cuando viene. Somos seres sociales
  • Autocuidado, somos responsables también de nosotros mismos, de hacer las cosas que nos favorecen y actuar en beneficio de nuestra salud física, psíquica y emocional
  • Reflexión, la introspección también es recomendable
  • Y por último la temporalidad del evento.

Recordad, un poco de buen humor siempre ayuda.

Y ahora os toca a vosotros contarnos ¿Cuáles son vuestras mejores estrategias ? ¿Qué os da resultado en este confinamiento? ¿Mantenéis vuestras rutinas como antes del confinamiento? ¡Compartid vuestras estrategias!