Dormir bien para descansar en verano

Mujer joven disfruta de un sueño saludable

Jesús Muyor Rodríguez. Trabajador Social, Profesor del Centro Universitario de Trabajo Social de la Universidad de Almería

El sueño y el descanso son muy importantes para la salud. Cada persona tiene necesidades de sueño diferentes pero dormir es necesario para todas las personas. Existe una creencia extendida que las Personas Mayores pasan mucho tiempo durmiendo sin embargo, estudios científicos afirman que el 60% de las Personas Mayores sufre trastornos del sueño. Conforme la persona envejece, se reduce el tiempo de sueño lento y se aumenta el tiempo del llamado sueño ligero. Lo que significa que los mayores tardan más tiempo en dormirse y sufren más interrupciones del sueño durante la noche. Por lo que las horas de dormir y descansar no siempre pueden asimilarse.

El verano es una época del año donde pueden aumentar las dificultades para dormir y descansar adecuadamente. El calor, el mayor tiempo libre, el tipo de alimentación o incluso los ruidos de la calle o en casa, por una mayor actividad de ocio, pueden alterar los ritmos de descanso en los mayores: lo que puede provocar que tengan dificultad para conciliar al sueño, se despierten antes, y se queden adormilados durante el día, alterando los mecanismos bio-psico-sociales de nuestros Mayores. Por lo tanto puede aparecer fatiga, somnolencia diurna en situaciones poco estimulantes y, lo más preocupante, una reducción de las capacidades cognitivas, pérdida de memoria, de concentración, y sensación de desmotivación o falta de interés en realizar actividades. Lo que puede traducirse en sedentarismo o aislamiento.

Debemos tener muy presentes que este colectivo puede sufrir una serie de características que alteran las condiciones normales del sueño y el descanso. Por lo que se hace necesario extremar la atención en verano para no agravar los posibles trastornos del sueño y, en gran medida, la calidad de vida de nuestros Mayores.

Consejos prácticos para mejorar el sueño y el descanso durante el verano

  1. Mantenga un horario, o establezca una rutina, de sueño. Intente acostarse y levantarse siempre a la misma hora, evitando variaciones fuertes.
  2. No realice siestas excesivamente largas. Intente que no exceda de los 25 minutos.
  3. Manténgase ocupado y activo durante el día, bebiendo líquidos aunque no tenga la sensación de sed.
  4. Evite la ingesta de bebidas estimulantes a partir de la tarde, como el café, refrescos con cafeína, etc.
  5. Acuéstese cuando aparezca el sueño. Evite quedarse dormido en el sofá y luego despertarse para irse a la cama. Si una vez que está en la cama no consigue dormir, es recomendable, siempre que sea posible, que se levante y vuelva a la cama cuando tenga sueño.
  6. Descanse en una habitación fresca donde la ventilación sea buena.
  7. Utilice ropa/pijamas transpirables y que sea específica para tal fin.
  8. El colchón y la almohada deberán ser cómodos y ajustados a las necesidades de la persona.
  9. La ropa de cama debe estar puesta sin arrugas, evitando que durante la noche puedan soltarse de los extremos inferiores de la cama.