Cómo enseñar a comer a nuestros hijos desde pequeños

Silvia Díaz, Nutricionista

La alimentación constituye uno de los problemas más importantes con los que se enfrentan los adultos responsables de los niños en edad escolar Hoy en día, sabemos lo importante que es generar un cambio de hábitos en la alimentación familiar, así como inculcar un estilo de vida más saludable ya desde pequeños, puesto que es clave para asentar las bases de una alimentación correcta en el futuro.

La nutrición adecuada durante la infancia y niñez temprana es fundamental para el desarrollo completo del potencial físico e intelectual de cada persona. Los niños y las niñas que no reciben una alimentación adecuada están más expuestos a padecer algunas enfermedades asociadas al tipo de alimentación No se trata de poner a dieta al niño y quitarle ciertos alimentos si no que se consuman aquellos alimentos saludables para que toda la familia lleven el mismo régimen alimenticio. Una alimentación equilibrada debe contener proteínas (pollo, carne, pescado, legumbres), vegetales (especialmente, verdes y rojas) e hidratos de carbono (pastas, pan, tortillas, cereales, etc) los cuales se deben consumir en pequeñas cantidades. Se suele ver como algo normal comer entre semana golosinas y frituras, por lo que se aconseja llevar un orden estricto entre semana y dejar para el fin de semana aquellos eventos especiales y permitirse un pequeño capricho. Algunos consejos para dar a los padres de la importancia de enseñar a comer a nuestros hijos serían los siguientes:

  • Orden estricto en horarios de comidas. Variedad y equilibrio en su dieta. Habrá que intentar que tomen verdura preparada de formas muy diferentes, para que vayan descubriendo distintos sabores asociados a la comida sana.
  • Lo mismo pasa con la fruta, la variedad hará que no se cansen de ciertos alimentos. Involucrar a los niños en la planeación, compra y preparación de los alimentos. No obligar a comer en exceso si ya están llenos. Ser un ejemplo para los niños: Muchas veces los niños imitan a sus padres a la hora de comer. Tenemos que tratar de evitar que asocien nuestros gustos con los suyos. Igual pasa con los hermanos o con los propios compañeros de clase.
  • La dieta diaria debe estar adaptada a la edad y las necesidades de cada niño No cometer el error de darle de comer solo y aparte. Desde pequeño debe comer con el resto y, si es posible, la misma comida.
  • El niño debe tener sensación de hambre cuando llegue la hora de comer, por eso entre comida y comida debe pasar el tiempo suficiente. Evitar picar entre horas (respetar las 5 comidas)
  • La introducción de la alimentación sólida debe ser gradual. Primero platos sencillos de masticar (purés, macarrones, jamón york, pechuga de pollo). Y cuando pueda masticar, ir introduciendo poco a poco alimentos más complejos: ternera, bocadillos, etc.
  • Si hay algún alimento concreto que no le guste, no obligar a comérselo, se cambia por otro parecido. Eso sí, nunca se permitirá eliminar de su dieta grupos de alimentos enteros (verduras, frutas, pescado).

La tarea de enseñar a nuestros hijos a comer, no solo recae en los padres si no que también en los colegios. Cada vez más, comen en la guardería, por lo que no hay que preocuparse puesto que son menús elaborados por personas con conocimientos en Nutrición que velan porque nuestros hijos coman como si estuviesen en casa.