Cuidados de la piel en las personas mayores

Paqui Roca, DUE

Todos conocemos perfectamente las necesidades de la piel de los bebés, de los adolescentes y también de las personas en la edad madura, pero…¿te has parado a pensar en alguna ocasión cuáles son las necesidades en cuanto a cuidados de la piel de las personas mayores?

Con la edad, la piel pierde volumen, se vuelve más delgada, frágil, deshidratada y seca, por lo que necesita unos cuidados específicos para evitar problemas dérmicos como picor, eczemas, úlceras, etc. Los pilares básicos del cuidado de la piel en todas las edades son la higiene, la hidratación y la protección, lo único es que estos tres pasos deben adaptarse a las necesidades de cada persona, que en parte estarán condicionadas por su edad.

Para mantener la piel sana, las principales actividades son su limpieza e hidratación. Estas actividades deben realizarse a diario, tanto en ancianos sanos como en ancianos enfermos.

La elección de un gel o jabón neutro es perfecta porque así mantendrá la hidratación y no resecará la piel, lo que evitará picores frecuentes. Se debe enjabonar todo el cuerpo, haciendo especial hincapié en las axilas, los pies, detrás de las orejas, ingles, zona de entre los dedos y zonas con pliegues, así se podrán eliminar todas las bacterias que existan y se eliminarán malos olores.

Después es fundamental enjuagar bien la piel y secarla con cuidado, insistiendo en estas zonas con pliegues para evitar que la dermis se escueza y aparezcan eczemas. Se aconseja hidratar con cremas o lociones para pieles secas, preferiblemente de fácil absorción.

Esta hidratación permitirá que la piel esté más suave y protegerá frente a la descamación u otros problemas provocados por la sequedad y deshidratación. Aprovechar la aplicación de la crema para masajear las zonas, lo que favorecerá la circulación y provocará una agradable sensación de bienestar.

El 90 % de las causas del envejecimiento de la piel están relacionadas con el sol. Si tenemos en cuenta que la piel de las personas mayores es más fina, es comprensible que necesite una mayor protección solar contra las quemaduras. Utiliza una crema con factor de protección (FPS) alto, más de 30, y aplícala media hora antes de la exposición al sol. No olvides volver a aplicar crema protectora si se está más de una hora al sol.

También es conveniente no exponerse al sol entre las 12 y las 16 horas, momento en el que los rayos son más peligrosos y también se debe proteger la cabeza con un gorro y los ojos con gafas de sol homologadas. Se debe seguir una dieta abundante en verduras y frutas para aportar suficiente fibra; leche y proporción adecuada de legumbres, proteínas y grasas, evitando abusar de grasas de origen animal.

Habrá que asegurar un aporte adecuado de líquidos (de 1 a 1,5 litros al día). En pacientes que tengan problemas de deglución, habrá que valorar el uso de espesantes específicos para líquidos a fin de evitar el riesgo de atragantamiento. Asimismo, deberán estar incorporados y mantenerse en esta posición durante un tiempo después de ingerir. Sería conveniente dar paseos tan largos como fuera posible, evitando fatigarse.

En caso de no poder salir, movilizarle varias veces al día y pasear dentro de casa, evitando obstáculos como alfombras o calzado inadecuado. Cuando las personas mayores están encamadas, ya sea de manera temporal o para largo tiempo, existe cierto riesgo de aparición de úlceras. Para prevenirlas es necesario una higiene adecuada, cambios de postura frecuentes y otros cuidados y curas cuando ya se han formado.